lunes, 17 de noviembre de 2014

Frágil soñador el corazón...

  Va y viene el corazón como las mariposas en manos de este viento de octubre, suben y bajan como nadando a contracorriente; frágiles y bellas siluetas luchando por volar.
No me acostumbro a que estés lejos, me duelen las distancias, vivo y sobrevivo peleando con una voz interna que te nombra todo el tiempo en mi cabeza (parece que es lo único que sabe recordar), y todo el día, todos los días, se resumen a escucharte aunque sea un momento para no abrir los ojos a la realidad de este mundo que todo se lo come desnudándonos de sentimientos, en ese proceso de vivir en sociedad. Yo soy libre si te escucho, soy más libre si te veo, descargo mi bagaje de dolor justo al pie de tus ojos caramelo y me dejo acariciar por esas miradas que son piedad y odio y amor, todo en uno, todo en un momento. Puedes hacer conmigo lo que quieras entonces: tomarme entre tus manos y sacarme las alas o romperme en mil pedazos; puedes hacerme o deshacerme, atraparme o liberarme, lo que quieras. Después de todo...me has enamorado.



No hay comentarios:

Publicar un comentario